El director ejecutivo adjunto de la Agencia Europea de Control de Fronteras (Frontex), Berndt Koerner, durante un acto el 7 de junio de 2017 en la Universidad de Salamanca, donde analizó en una entrevista con Efe la situación de la inmigración en Europa. EFE/J. M. García  

El director ejecutivo adjunto de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), Berndt Körner, defiende una solución integral a los problemas que puede generar la migración en un mundo globalizado, porque la instalación de vallas fronterizas "no son la solución", dijo en una entrevista con Efe.

Este austríaco experto en extranjería y fronteras destacó que la solución para el problema migratorio debe encontrarse antes de que "lleguen a los contrabandistas" y se aprovechen de que los migrantes "inviertan su dinero y se embarquen en una embarcación de goma insegura o atraviesen el Sahara"

Tras presidir en la Universidad de Salamanca el acto de graduación del Máster Europeo Conjunto en Gestión Estratégica de Fronteras, Körner insistió en que es necesaria "una solución global", ya que el control de las fronteras "es solo parte de un panorama más amplio".

Objetivo: desmantelar las redes de contrabando

Tiene claro que el control fronterizo "en sí no es una panacea, sino más bien una pieza de un rompecabezas más grande", por lo que consideró necesario "estabilizar los países de origen de los que huyen los refugiados" y "aumentar la cooperación con los países de tránsito para desmantelar las redes de contrabando de personas".

En dos ocasiones, Berndt Körner habló de unidad, de cooperación, y añadió que "es crucial que todos los estados miembros de la UE trabajen juntos para adoptar un enfoque común en materia de inmigración y asilo".

Aunque no quiso entrar a analizar situaciones concretas de algunos países europeos, como la valla levantada en Melilla para evitar la entrada de grupos inmigrantes, Körner afirmó que estos muros "no son una solución" sino todo lo contrario, ya que "pueden tener un efecto de desplazamiento".

"La migración es un fenómeno que no desaparecerá en un mundo globalizado, por eso necesitamos una solución integral", agregó, convencido de que una de las claves está en la palabra "antes".

En concreto, para director ejecutivo adjunto de Frontex es importante que el sistema llegue a los migrantes "antes de que lleguen a los contrabandistas", "antes de que inviertan todo su dinero" y "antes de que se embarquen en una embarcación de goma insegura o atraviesen el Sahara", reiteró.

Otro de los puntos clave para controlar estos movimientos migratorios, en opinión de Körner, es "interrumpir las actividades de los contrabandistas", una salida que consideró "primordial".

Así, en el caso concreto de los "contrabandistas libios", el Frontex ha observado un cambio "significativo" en su proceder con los migrantes, pues en los últimos años meten a más personas en los botes que cruzan el Mediterráneo.

La travesía por el Mediterráneo, cada vez más precaria

"Mientras que en 2014 los contrabandistas ponían en promedio 90 personas a bordo de una lancha de 10 metros de longitud, en 2016 y en 2017 vemos hasta 170 que viajan en barcos del mismo tamaño", indicó.

También la calidad de estas embarcaciones es "peor", con "el caucho es más delgado", y el contrabandista pone en el depósito únicamente el combustible necesario "para salir de las aguas territoriales libias".

Mientras esta realidad empeora, el Frontex coordina doce operaciones, en tierra, mar y aire en territorios y zonas fronterizas de Italia, Grecia, Bulgaria y España; y trabaja "mano con mano" con diferentes organizaciones para "mejorar la cooperación".

"Todos los que operan en el mar tienen la obligación legal de salvar vidas. Y Frontex contribuyó a rescatar casi 90.000 vidas el año pasado y más de 8.000 este año", explicó Berndt Körner, en la entrevista con Efe en el Aula Francisco Vitoria del Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca.