El comisario europeo de Migración, Asuntos Internos y Ciudadanía, Dimitris Avramópulos, el 4 de marzo de 2016 en Bruselas.EFE/Olivier Hoslet El comisario europeo de Migración, Dimitris Avramópulos, llamó en Berlín a "actuar de inmediato" ante las elevadas cifras de inmigrantes que mueren en el Mediterráneo y de solicitantes de asilo que llegan a las costas italianas.

En una rueda de prensa tras la tercera mesa redonda sobre refugiados e inmigración convocada por el Ministerio de Exteriores alemán, Avramópulos recordó este lunes que no sólo a nivel global, sino en particular para la Unión Europea, el de los refugiados es un asunto de "responsabilidad común" y de "actuación común".

En este sentido, el comisario lanzó un mensaje claro a los gobiernos -que diferenció claramente de los Estados miembros- y subrayó que aquellos que no cumplan con los acuerdos alcanzados en común "serán responsabilizados en un futuro" por ello.

Al mismo tiempo, llamó a "salir del modo de crisis y pensar a largo plazo", a "ir más allá de comentarios y discursos" y a garantizar que la Unión Europea "aporta" e implementa sobre el terreno sus compromisos.

"Vivimos en una era de la movilidad", recordó, y subrayó que "de lo que se trata no es de cómo frenarla, sino de cómo gestionarla mejor".

Garantizar una migración segura y ordenada

En la misma línea se expresó la representante especial de la ONU para la Migración Internacional, Louise Arbour, quien señaló que el objetivo no es poner barreras a la movilidad, sino mejorarla y garantizar una migración "segura, ordenada y regular".

Por su parte, el director general de la Organización Internacional para las Migraciones, William Swing, aludió a los principales desafíos que llevan a las personas a abandonar sus países de origen, y destacó las catástrofes naturales, los conflictos sin solución a la vista, los desequilibrios demográficos y el alto desempleo juvenil.

"Los grandes flujos de migración no son un problema que haya que resolver, sino una realidad que hay que gestionar", subrayó.

El ministro alemán de Exteriores, Sigmar Gabriel, subrayó por último la importancia de una Europa fuerte y la necesidad de compensar "la pérdida de Estados Unidos como nación importante".

El ministro aludió asimismo a Alemania y su "ortodoxia financiera", que "relega a un rincón" a otros países y recordó que existe una relación directa con la disposición de otros socios comunitarios a colaborar con los alemanes en esta materia.