El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis (i), saluda al ministro de Asuntos Exteriores del Principado de Andorra, Gilbert Saboya Sunyé (d), antes de la reunión que han mantenido en el Palacio de Viana, en Madrid. (Foto: EFE/JAVIER LIZON) El jefe negociador adjunto del acuerdo de asociación entre Andorra, Mónaco y San Marino con la UE, Claude Maerten, aseguró que el Acuerdo de Asociación, que está aún en negociación, situará a estos micro-estados "en el centro de Europa".

La III Jornada sobre inversión y negocios en Andorra se celebró en Madrid con la presencia del ministro de Asuntos Exteriores de Andorra, Gilbert Saboya, y de representantes institucionales y empresariales y políticos más relevantes de Andorra para debatir sobre las oportunidades de inversión en el país, y analizar, entre otros asuntos, el Acuerdo de Asociación del Principado con la UE.

Andorra, que cuenta con 80.000 habitantes, inició oficialmente en marzo de 2015 el proceso de negociación de uno o varios acuerdos de asociación, junto con San Marino y Mónaco, para crear una estructura común para ellos.

El acuerdo, cuyo proceso se estima que durará al menos hasta 2018, permitirá el acceso de las pequeñas economías, como la andorrana, al mercado único europeo, teniendo en cuenta las especificidades de dichos países, ya que conviene posicionarlos en situación de competir en condiciones equitativas, según el alto funcionario.

"Supone una oportunidad única para la economía andorrana, pero también para la Unión Europea", afirmó Maerten, quien a pesar de destacar la complejidad del proceso, apostó por la "voluntad de ambas partes" para resolver las diferencias y encontrar una solución antes de que finalice el mandato de Jean-Claude Juncker.

Además, el jefe negociador aseguró que "no hay justificación por la que Andorra deba tener una legislación diferente a la de la UE", por lo que resulta necesario alcanzar una interpretación común de la ley europea.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Andorra, Gilbert Saboya, declaró que en los últimos tiempos el país ha llevado a cabo programas de reforma fiscal para equilibrar las finanzas públicas y reducir el endeudamiento, lo que le han otorgado un estatus de "credibilidad y confianza".

Según el ministro, entre 2007 y 2010 se vivió un periodo de acercamiento a Europa, en el que los gobiernos pusieron sobre la mesa los modelos de pertenencia a la UE, para expresar "la voluntad de participar en el mercado interior".

Estas negociaciones, que surgieron en un momento difícil en Europa para los proyectos políticos por la incertidumbre del futuro europeo, continúan debido a la "voluntad de continuar con las mismas" defendida por Andorra, San Marino y Mónaco.

El ministro aseveró que "solo desde la voluntad política demostrada desde hace cuatro años va a ser posible que Andorra lleve a buen puerto estas negociaciones", y expresó la importancia que supone para Andorra estar en una mesa de negociación para construir un futuro.