El negociador jefe de la Comisión Europea (CE) para el 'Brexit', el francés Michel Barnier Michel Barnier, se ha fijado el objetivo de llegar a un acuerdo sobre el Brexit en octubre de 2018, siempre y cuando Londres lance formalmente el proceso a fines de marzo de 2017, tal y como ha subrayado la primera ministra británica Theresa May. "La UE está preparada para recibir la notificación británica", ha asegurado Barnier en su primera comparecencia ante la prensa desde que asumiera sus funciones el pasado 1 de octubre.

"El tiempo será corto  , menor de dos años" como prevé el artículo 50, que da ese plazo para completar todo el proceso de salida de un Estado miembro de la UE, ha dicho el excomisario europeo. Por tanto, según Barnier, la negociación durará como máximo "18 meses" ya que luego se tardarían meses en la ratificación por parte de todos los países miembros. Todo esto permitiría a Reino Unido estar fuera de la Unión Europea antes de las próximas elecciones al Parlamento Europeo, que deben realizarse en mayo de 2019.

Barnier ha insistido en que es "muy pronto para hablar de los detalles del Brexit" y ha subrayado que la Comisión Europea quiere que se produzca "cuanto antes mejor" porque los implicados comparten "el interés común de no prolongar la incertidumbre". El negociador comunitario ha reiterado que hay cuatro "ideas" sobre las que apoya su trabajo, empezando por "la unidad", que es "la fuerza de la UE" porque es "mejor ser solidario que solitario".

El negociador jefe de la CE ha señalado también que "ser miembro de la UE viene con derechos y beneficios" y recordó que "los terceros países nunca podrán tener los mismos derechos y beneficios, ya que no están sujetos a las mismas obligaciones". Por último, ha insistido en que "no habrá negociación antes de la notificación" y en que "el mercado único y las cuatro libertades son indivisibles", en referencia a la libre circulación dentro de la UE de personas, bienes, servicios y capitales.

Barnier ha subrayado que la negociación con Londres "no será a la carta" y ha indicado indicó que le corresponde al Reino Unido manifestar "lo que desea y lo que está dispuesto a aceptar" y a los Veintisiete "responder y decir a lo que estamos dispuestos". "La decisión del Reino Unido de dejar la UE tiene consecuencias, en particular en lo que respecta a las fronteras exteriores", ha añadido el francés, quien ha evitado entrar "detalles" como la situación de las fronteras de Irlanda del Norte e Irlanda o Gibraltar.

"No sé lo que es Brexit duro o Brexit suave. Quiero que sea un Brexit claro, ordenado", se ha limitado a decir Banier, quien ha trasladado al Consejo Europeo, que representa a los países de la UE, la tarea de definir "el marco de negociación", una vez Londres haga oficial su abandono de la UE y en base a los intereses de los 27 Estados miembros restantes.

Barnier ha resumido su mensaje a Londres con una cita en inglés Keep calm and negociate (Mantén la calma y negocia), retomando un eslogan británico de la Segunda Guerra Mundial (Keep calm and carry on, Manten la calma y continúa) que se ha vuelto muy popular en los últimos tiempos.